sábado, 25 de abril de 2009

Cuando 25 años son una vida


“Hasta Ahora, Ustedes no han pedido nada en mi nombre; Pidan y recibirán, Para que su alegría sea completa” Juan 16: 24

Querida Familia Vicentina:

Inicio estas cortas líneas con el versículo del Evangelio de San Juan que refleja los dones que recibimos de Dios, entre ellos la vocación.
La asociación JMV, tiene como paradigma a sus asesores y acompañantes que desde siempre están prestos a ayudarnos en nuestro trabajo, teniendo por objetivo nuestro crecimiento personal y fortalecimiento de la asociación, es así que hemos conocido a Sor Eva, como... nuestra asesora, nuestra amiga, compañera, la persona que siempre esta dispuesta a ayudarnos en nuestro caminar dentro de la asociación y que se ha hecho infaltable en cada una de nuestras reuniones.

Hoy miramos con esperanza los 25 años de vocación, porque es un camino difícil y al mismo tiempo hermoso; 25 años en los que su sí al Señor sigue en pie, durante los cuales Dios no ha permitido gozar de su cálida presencia, su justa observación, de sus palabras de aliento cuando mas las necesitábamos, y de tantas cualidades que adornan a su persona, que linda y generosamente comparte con los que la conocemos.

Tal vez no nos quede más que dar las gracias por tan bellos momentos compartidos, siendo parte del mismo equipo, miembros de una verdadera familia, incansables en la lucha y unidos por el mismo ideal: llevar la palabra de Jesús a donde quiera que vayamos, un mensaje de amor, el amor más grande traducido en su entrega y el ejemplo que nos da día a día de servicio a los demás

Sor Eva la acompañamos con oraciones, para que esos 25 años se hagan 100 o 200 y siga iluminando como llamarada la senda por la que camina nuestra asociación.
No quiero terminar sin hacer presente los saludos del Consejo Nacional
de JMV, de los jóvenes de JMV de Republica dominicana, a los cuales usted acompaño durante su misión y de la comunidad de hermanas con las que compartió en aquel país, que desean hacerse presente en este momento tan importante para usted.
Gracias a Dios por su vida y su donación total al servicio de los más necesitados; y que las palabras de Sor Lindalva “Mi vocación es amar, vivir la alegría sin cansarme de hacer el bien a los pobres” se haga vida en usted.

(Palabras de nuestra coordinadora Local Natali Miñano en honor a los 25 años de vida consagrade de nuestra querida asesora)

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